Falleció Cuauhtémoc Cárdenas, precursor para que la izquierda llegara al gobierno en México

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Redacción El  Mensajero/Agencias/El País

 

El histórico líder de la izquierda en el siglo XX en México y tres veces candidato a la Presidencia de la República, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, falleció este miércoles 28 de octubre a los 92 años de edad y fue precursor para que la izquierda llegara a gobernar el país a través de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo tras romper con el partido que gobernó 80 años en el país, el Partido Revolucionario Institucional.

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum lo calificó como un: “Un hombre de principios firmes, que transformó la vida política y su dignidad y convicción republicana quedan como un referente imprescindible para nuestra nación”.

Por su parte, el expresidente de México, Andrés Manuel López, con quien caminó en la izquierda, indicó que “sin él, otra sería la realidad política del país. Fue un transformador; nos deja sus enseñanzas y los ideales que nunca mueren”.

Las condolencias a la familia también expresadas por el los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, y los dirigentes de todos los partidos.

Cárdenas Solórzano inició su carrera política en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de 1970 a 1987. Por el tricolor fue por Michoacán de 1976 a 1980 y después gobernador de 1980 a 1986.

En 1987, junto con figuras como Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, impulsó la Corriente Democrática dentro del PRI, lo que llevó a su salida del partido y, posteriormente, a la fundación del Frente Democrático Nacional y del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

En las elecciones de 1988, Cárdenas logró aglutinar a los partidos de izquierda —legalizados apenas 10 años antes— y a las fuerzas sociales emergentes en un gran frente nacional. Su campaña acercó a la política electoral al movimientro estudiantil que en 1986 irrumpió en la UNAM —con Claudia Sheinbaum como una de sus protagonistas—; movilizó a campesinos y clases populares, y compitió voto a voto con el candidato del priismo, Carlos Salinas, cuya victoria siempre fue atribuida a una operación gubernamental: la caída del sistema informático, que permitió el cómputo de millones de votos inexistentes en favor del PRI, maniobrada por Manuel Bartlett Díaz, entonces secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral.

El fraude de 1988 es otro hito fundacional para la izquierda en México. Fue lo que animó a personajes como Andrés Manuel López Obrador —que en las elecciones del 6 de julio de 1988 aún era priista— a romper con el régimen. Con ese impulso, en 1989, Cárdenas y Muñoz Ledo encabezaron la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que durante 30 años fue la principal fuerza política de izquierda; que postuló dos veces más a Cárdenas a la Presidencia (en 1994 y 2000), y que en 1997 lo llevó a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, el primer y único triunfo electoral del Ingeniero. Esa elección también fue un parteaguas, pues fue la que otorgó el derecho a elegir a su gobernante a los millones de habitantes de la capital del país. El gobierno de Cárdenas marcó el inicio de una etapa de casi 30 años de gobiernos progresistas en Ciudad de México, generando un alto contraste con las administraciones neoliberales de Ernesto Zedillo y Vicente Fox.

La tercera campaña presidencial de Cárdenas, en el año 2000, marcó otro hito, no por su triunfo, sino por la derrota del PRI a manos del candidato panista Vicente Fox, quien durante la campaña lo convocó varias veces a sumarse para derrotar al priista Francisco Labastida, en una estrategia de voto útil. En su libro de memorias, Sobre mis pasos (Aguilar, 2010), el Ingeniero recuerda que la noche de la jornada electoral había tristeza y tensión en el reducido grupo que lo acompañaba en el seguimiento de los resultados preliminares: Adolfo Gilly, Imanol Ordorika, Lucas de la Garza, su esposa Celeste y sus hijos Cuauhtémoc y Camila. Era la tercera y última derrota. Aún así, decidió escribir unas líneas ponderando el valor histórico de aquel 2 de julio. “Hemos logrado algo muy importante. En esta elección se ha iniciado el desmantelamiento del régimen de partido de Estado”. Cárdenas animó a los suyos, recordándoles que la izquierda había hecho una contribución decisiva para la caída del PRI y pidiéndoles convertirse en la oposición más firme, efectiva y tenaz “al entreguismo, al neoliberalismo, al oscurantismo y a la improvisación”. Semanas después, cuando Vicente Fox le propuso que notables miembros del PRD, como Rosario Robles o Alejandro Encinas, se sumaran a su Gobierno, Cárdenas respondió que, a nivel personal, dependía de ellos, pero que él no estaba de acuerdo. “El PRD hubiera perdido identidad y entrado en contradicción con sus principios”, explicó años más tarde. Decepcionado, el Ingeniero sostuvo siempre que el primer Gobierno de alternancia demostró que el “voto útil” no era más que un voto oportunista, ajeno a todo compromiso ideológico y programático.

El 2000 no solo significó la última cruzada de Cárdenas, sino el relevo en el liderazgo de la izquierda mexicana, que pasaría a manos de Andrés Manuel López Obrador, que en esos comicios ganó el Gobierno de Ciudad de México. El tabasqueño se convirtió en el nuevo referente de las fuerzas progresistas y en el principal antagonista del presidente Fox y, mientras él emergía, la figura de Cárdenas perdió protagonismo y presencia. Luego del desafuero de 2005 y las grandes movilizaciones en contra de esa maniobra de Fox y el PAN, López Obrador se convirtió en el candidato inevitable del PRD a la Presidencia, y Cárdenas se hizo a un lado; desistió de su intención de encabezar una cuarta campaña y, meses después, decidió no apoyar a López Obrador, con quien ya tenía serias diferencias. En junio, Cárdenas apareció en un evento público con funcionarios del Gobierno panista, encabezando una comisión especial que prepararía la conmemoración del bicentenario de la Independencia de México, en 2010. El acto fue interpretado como una traición por los seguidores de López Obrador, a pesar de que Cárdenas se había reunido con él para preguntarle su opinión sobre la encomienda. Cárdenas fue juzgado por los miembros del partido que él había fundado, a quienes años después les dio una explicación: “no fue mi ausencia de la campaña lo que le hizo perder muchos puntos en las preferencias electorales; cuando él contaba con una clara mayoría del voto potencial (2005), yo no estaba impulsando su candidatura, sino la mía”.

Cuauhtémoc Cárdenas en Ciudad de México, en julio de 2024.

Gladys Serrano

Cárdenas no acompañó las protestas de López Obrador por el “fraude” de 2006 y, en cambio, apareció públicamente con Felipe Calderón en los preparativos del Bicentenario, cuando el panista ya era presidente. Su hijo, Lázaro Cárdenas Batel, era gobernador de Michoacán en 2006, cuando Calderón declaró, justo en ese Estado, la “guerra contra el narcotráfico”, que el Ingeniero evitó criticar en los primeros años. Tampoco acompañó la segunda campaña de López Obrador, en 2012, ni la fundación del Movimiento de Regeneración Nacional y el partido Morena, en 2014. Ese año, sin embargo, Cárdenas tomó la misma decisión adoptada por AMLO, renunciar al PRD tras 25 años de militancia. Después, se dedicó a escribir sus memorias y una biografía de su padre, Lázaro Cárdenas del Río, que publicó en 2016. Ya en 2018, Cárdenas apoyó la tercera campaña de López Obrador y, después de la victoria, su hijo Lázaro se integró al equipo del tabasqueño como coordinador de asesores. El Ingeniero se mantuvo al margen y evitó pronunciarse sobre las decisiones, el estilo de Gobierno o las polémicas de la Cuarta Transformación. En 2024, apoyó con más entusiasmo la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum, que lo visitó en Jiquilpan, Michoacán, en la casa del general Lázaro Cárdenas. La actual presidenta, formada en la apertura democrática liderada por Cárdenas, buscó su respaldo, consciente del capital político de los Cárdenas y el enorme simbolismo de su figura.

La noticia de su fallecimiento llega ocho meses después de que Sheinbaum lo nombrara presidente de una nueva comisión de Petróleos Mexicanos (Pemex) enfocada en el análisis estratégico del hidrocarburo. El cargo de Cárdenas en la petrolera estatal llegó casi como un símbolo: a sus entonces 91 años era el encargado de liderar un grupo de expertos para emitir opiniones y recomendaciones para la toma de decisiones en el interior de la petrolera. El anuncio se hizo el 18 de marzo, durante el aniversario de la expropiación petrolera, un proceso liderado por su padre, quien gobernó el país entre 1934 y 1940.

Entre los pocos pronunciamientos públicos recientes de Cuauhtémoc Cárdenas, hay dos que hoy cobran gran relevancia: uno por el fallecimiento de Porfirio Muñoz Ledo, el 9 de julio de 2023, y otro por la muerte de Ifigenia Martínez, en octubre de 2024. A ambos les reconoció su lucha y amistad, y sus aportaciones a la democracia. El Ingeniero solía recordar una cena en casa de Ifigenia, el 4 de julio de 1986, como la primera reunión formal de la Corriente Democrática. Años después, los tres se convertirían en pilares de la transición y en los grandes referentes de una izquierda que hoy es Gobierno. Cárdenas, el gran precursor, fue el último en marcharse.

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